EL CORTIJO DIGITAL
http://hoyodemanzanares.blogspot.com





©EL CORTIJO DIGITAL

Periódico digital de la zona noroeste de la Comunidad de Madrid. Información general, articulos, opinión y actualidad municipal de Hoyo de Manzanares


This page is powered by Blogger. Isn't yours?
 
(EL CORTIJO DIGITAL, 24 de octubre de 2004)
(PERIODISTA DIGITAL, 25 de octubre de 2004)
(MADRID PRESS, 25 de octubre de 2004)


Ni un canalla más

(*) ANTONIO CABRERA


Hay frases lapidarias que, atrapadas en el tiempo, sobreviven inalterables como testigos de toda una época y del ingenio de sus autores. Santiago Amón, el gran crítico de arte, el poeta, el autor -desconocido para muchos-, del escudo y la bandera de la Comunidad de Madrid nos dejó una frase rotunda, poco antes de su prematura muerte en un estúpido accidente de helicóptero. Dijo Amón: "en España, a estas alturas, ya no cabe ni un solo idiota más". Quince años después, las cosas han evolucionado de tal forma que su frase se ha quedado corta. A la vista de los hechos, habría que modificarla y decir que en España ya no cabe ni un solo canalla más.

Bono ha vuelto por sus fueros. En su última comparecencia ante el Congreso de los Diputados para informar sobre el trágico accidente del Yakovlev-42 que segó la vida de 62 militares españoles, ha hecho gala de su más depurado estilo demagógico-florido para criminalizar al Estado Mayor de la Defensa, a su antecesor, Federico Trillo, y por elevación al Gobierno del PP. Cómo habrá dramatizado Bono su papel de justiciero que hasta Rajoy, tan moderado y partidario del buen rollito parlamentario, por una vez, ha sido capaz de llamarle ruin.

La cosa no es para menos. La tragedia del Yak-42 fue un fatal y desgraciado accidente, no un crimen alevoso. Según los resultados de la investigación, el accidente se debió al error humano de unos pilotos que confundieron una carretera con la pista de aterrizaje, según recoge la caja negra del aparato siniestrado. Una cosa es exigir las responsabilidades que correspondan ante la mala gestión de una tragedia, con información deficiente, escasa atención a los familiares de las víctimas y múltiples errores en la identificación de los cadáveres y otra muy distinta la canallada de sugerir que el accidente del Yak-42 se produjo por querer ahorrar 6.000 euros. Otro silogismo perverso de Bono, como fue atribuir a José María Aznar la responsabilidad de la masacre del 11-M por ordenar el envío de tropas a la posguerra de Irak.

La instrumentalización de la tragedia y del inmenso dolor de los familiares, utilizados como demagógica munición contra el Gobierno de Aznar con el pretexto de aflorar toda la verdad de lo ocurrido en Trabzon -lo mismo que hizo Rubalcaba la víspera del 14-M- queda de manifiesto por el indecente empeño de Bono en cargar la responsabilidad sobre la cadena de mando militar cuando, en último extremo, la responsabilidad es política, y no exclusivamente del ministerio de Defensa. ¿Quién es el responsable? se preguntó Bono en su comparecencia. Y se respondió mayestático: el Estado Mayor de la Defensa.

Esta arriesgada afirmación forma parte de la inefable verborrea de Bono, siempre en busca del aplauso fácil. Olvida que el general Gómez Arruche, a quién él nombró director general de la Guardia Civil, era entonces responsable del Mando Aéreo de Levante y encargado de los vuelos de sostenimiento a Afganistán y de tramitar las quejas del servicio de transporte de tropas. El malestar en círculos militares es patente. Sin embargo Bono ha caído en una grave contradicción al tratar de responsabilizar a la cúpula militar cuando, por otro lado, afirma en el Congreso que "España debería haber inspeccionado el avión", tratando con eso de esquivar la responsabilidad en la catástrofe de las autoridades aeronáuticas del ministerio de Fomento, representadas por la Dirección General de Aviación Civil (DGAC), a quien corresponde en exclusiva la inspección de las aeronaves y el control y la regulación de los vuelos civiles en España.

Como indican fuentes del Colegio de Ingenieros Aeronáuticos, España participa en el programa SAFA (Safety Assesment of Foreign Aircraft) -Asesoría de Seguridad a Aeronaves Extranjeras- establecido por la Conferencia Europea de Aviación Civil (CEAC) por el que las autoridades aeronáuticas de los Estados miembros (entre los que se encuentran España y Ucrania) inspeccionan las aeronaves de otros países cuando, como es el caso, aterrizan en suelo español. Sin embargo, las aeronaves de la compañía propietaria del avión, UM Air, al parecer nunca han sido inspeccionadas por la DGAC, lo que viene a demostrar la dejación de funciones que en esta materia ha incurrido la Subdirección General de Control del Transporte Aéreo. Pese a ello, todos los jerifaltes de Aviación Civil continúan en sus puestos.

En último término es de un enorme cinismo culpar de tacañería criminal a la cadena de mando cuando a la vez se recortan los presupuestos de Defensa hasta límites tercermundistas, las Unidades no pueden operar por falta de efectivos y medios, y los gastos en Defensa se contemplan como superfluos en una sociedad que ignora el significado de la Seguridad y Defensa Nacional. Más allá de la razonable potestad de un ministro para destituir a un cargo de confianza -sea civil o militar-, es vergonzoso que goce de plena impunidad para someter a juicios sumarísimos a los ciudadanos de uniforme, condenarles a la reserva, truncar de raíz su futuro profesional y ocasionarles graves perjuicios personales, morales y económicos -a ellos y a sus familias-, sin ninguna garantía legal.


[Ver publicación en COLUMNISTAS - PERIODISTA DIGITAL]
[Ver publicación en EL VIGÍA - MADRID PRESS]

NOTICIAS RELACIONADAS:
(15/10/2004) [Las otras guerras de Bono]
(15/10/2004) [El embajador de EE.UU George L. Argyros explica su ausencia del desfile]
(15/10/2004) [Argyros no fue al desfile por el desplante de Zapatero a la bandera EE.UU]
(11/10/2004) [Bono, ministro de Defensa]
(11/10/2004) [Bono modifica el acto de Homenaje a los Caídos]
(30/01/2003) [Moción de homenaje a la Guardia Civil y a las víctimas del terrorismo]
(25/07/2002) [Moción de felicitación al Gobierno por la actuación en la crisis de Perejil]
(23/07/2002) [Las Fuerzas Armadas]
(27/09/2001) [Moción de condena de los atentados terroristas del 11-S]

[Inicio]



(EL CORTIJO DIGITAL, 18 de octubre de 2004)
(MADRID PRESS, 18 de octubre de 2004)
(PERIODISTA DIGITAL, 19 de octubre de 2004)


Otra bofetada de Fidel Castro a España

(*) ANTONIO CABRERA


El sangriento régimen de Fidel Castro ha vuelto a abofetear a España. Esta vez ha sido en la persona de un representante del pueblo español, el diputado Jorge Moragas, secretario de Relaciones Internacionales del PP. Cuando Moragas, acompañado de dos parlamentarios holandeses y dos representantes de ONG’s (una española y otra holandesa), aterrizaron en el aeropuerto José Martí de La Habana, una nutrida representación de la policía política y de militares castristas les esperaba. Los cinco miembros de la expedición fueron arrestados, permaneciendo bajo vigilancia militar durante tres horas en una sala del aeropuerto, hasta que el Gobierno cubano decidió su expulsión de la isla.

¿Cuál había sido el delito merecedor de tan contundente acción policial? La respuesta se la dió a Moragas el cabecilla militar que, a empujones, le obligó a entrar en el avión de vuelta a España: “Vd ha hecho en su país declaraciones en contra de éste. Su presencia aquí, por tanto, vulnera la legislación cubana”. Al parecer, Moragas y sus colegas pretendían el terrible crimen antirrevolucionario de entrevistarse con un grupo de disidentes de la feroz dictadura castrista, y asistir a la misa que celebran todos los domingos en La Habana las llamadas “damas blancas”, esposas de los presos políticos encarcelados por Castro.

Toda esta peripecia no dejaría de ser otro episodio del vergonzoso rosario de provocaciones y ofensas del dictador hacia España. Lo más grave del asunto es la “respuesta” de nuestro Gobierno -y la de sus socios parlamentarios- a tan intolerables agresiones. Por un lado el inefable Llamazares que, como el escorpión de la fábula no puede evitar su triste condición, afirma que el incidente responde a “la estrategia y provocación preparada por el PP”, ya que la visita responde al objetivo de “obstaculizar el cambio de la nueva política de diálogo entre España y la isla”. Por su parte, Moratinos -el esforzado paladín de ZP en defensa del diálogo con los regímenes tiránicos de Cuba y de Marruecos- tras su tímida reacción en apoyo del diputado español, achaca el incidente a la “mala planificación de la visita”, reclamando al PP “que se sume a la política que este Gobierno quiere, que es el diálogo con las autoridades cubanas.”

Pero que lo que resulta inconcebible es la actuación del embajador de España en La Habana, Carlos Alonso Zaldívar. El mismo que hace unos días, durante la recepción organizada por la embajada española con motivo de la Fiesta Nacional, humilló con su discurso a los disidentes de la dictadura castrista, tras haberles invitado a los actos. El embajador al que, como ciudadano español,recurrió Moragas desde el aeropuerto en solicitud de amparo; el mismo que después de asegurarle que se presentaría de inmediato en el aeropuerto, le llamó tres horas más tarde por teléfono para decirle: “Yo estoy en mi casa, pero la consulesa ha ido en mi representación al aeropuerto”. Minutos después los diputados serían expulsados de Cuba.

Carlos Alonso Zaldívar, alias “Charlie” en el argot estudiantil de los sesenta, fue delegado de la Escuela Superior de Ingenieros Aeronáuticos, siendo protagonista destacado en las intensas y numerosas campañas de agitación política de la época. Jovencísimo miembro del Comité Central del Partido Comunista, su enfrentamiento con Santiago Carrillo, recién llegado del exilio, determinó su expulsión del PCE. Más tarde evolucionó hacia tesis socialistas, siendo asesor de Felipe González y presunto responsable de la renovación del convenio de amistad y cooperación con los EE.UU en la primera legislatura felipista. Ahora es embajador de España en Cuba. Después de todo, puede que su inhibición en la penúltima afrenta del execrable tirano a España no resulte tan sorprendente.


[Ver publicación en COLUMNISTAS - PERIODISTA DIGITAL]
[Ver publicación en EL VIGÍA - MADRID PRESS]

NOTICIAS RELACIONADAS:
(17/10/2004) [El PP culpa a la política exterior de Zapatero de provocar el incidente]
(17/10/2004) [El PSOE acusa a Moragas de torpedear el diálogo entre la U.E y Cuba]
(17/10/2004) [Comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba]
(17/10/2004) [Zaldívar, nuestro hombre en La Habana]

[Inicio]



(EL CORTIJO DIGITAL, 15 de octubre de 2004)
(PERIODISTA DIGITAL, 15 de octubre de 2004)
(EL DIARIO VASCO, 15 de octubre de 2004)
(MADRID PRESS, 16 de octubre de 2004)
(EL RISCO DE LA NAVA, 19 de octubre de 2004)
(EL UNIVERSO DE MADRID, 20 de octubre de 2004)
(ESTRELLA DIGITAL, 22 de octubre de 2004)


Las otras guerras de Bono

(*) ANTONIO CABRERA


El nombramiento de Bono, peso pesado del PSOE y único pata negra del Gobierno socialista fue una sorpresa. Quizás un regalo envenenado del presidente Rodríguez para cortocircuitar su futuro político como Secretario General y sus aspiraciones a la presidencia del Gobierno. En todo caso, su estilo populista (el discurso demagógico florido que tan excelentes resultados le dieron en Castilla-La Mancha) hace chirriar los engranajes de Defensa, acostumbrados al lubricante del rigor y de las formas, sobrias y circunspectas, tan lejanas al parloteo inmisericorde del político castellano-manchego, que olvida que Madrid no es Toledo, ni el ministerio de Defensa el palacete de Fuensalida.

Con estas premisas, y la férrea carga política que Bono ha arrojado sobre el ministerio de Defensa, que en no solo seis meses no dejado un jardín sin pisar, ni un títere con cabeza, no es de extrañar que sea el ministro más polémico del Gobierno. Empezó Bono su actuación ministerial con la retirada de nuestras tropas de Iraq, ordenada por ZP como respuesta del Gobierno socialista a los salvajes atentados terroristas del 11-M. La humillante huida de nuestros Ejércitos, consecuencia de la claudicación política frente al terrorismo islámico-marroquí supuso, además, la traición a nuestros aliados y el abandono de nuestros compromisos internacionales. Continuó Bono su gestión ministerial con el "sarao" de su toma de posesión, con bandera, banda y música, y más de 200 invitados entre destacados dirigentes socialistas y personalidades como Antoñito Gala, Conchita Velasco o Raphael, todos ellos muy conocidos por su afinidad y acendrado amor a la milicia.

Luego quiso celebrar el éxito de nuestra valiente huida de Iraq, y se concedió la gran cruz al Mérito Militar, máxima condecoración de las FF.AA en tiempo de paz. Tras su publicación en el BOE, y a petición de su hijo -que estaba "triste…, más que triste"-, la quiso devolver, ignorando que el Reglamento de Condecoraciones Militares lo impide. Penoso comportamiento de un ministro de Defensa en ambos casos. Más adelante nos enteramos por la prensa de su afición a utilizar un helicóptero del Ejército para trasladarse desde su casa en Toledo, al despacho en el paseo de la Castellana para evitar atascos. Lo mismo que hizo Alfonso Guerra con el Mystère del Ejército del Aire para ir desde la portuguesa villa de Faro a Sevilla, a ver los toros.

Sin embargo, los problemas de fondo que atenazan a las Fuerzas Armadas no se abordan. El estrepitoso fracaso de la política de profesionalización de los Ejércitos ha tocado fondo, tras décadas de desprestigio y abandono de lo militar, sin distinción de Gobiernos. Cuando Bono pretende modificar la Ley 17/99 de la Función Militar para dar cabida a extranjeros en las FF.AA, y paliar la alarmante falta de efectivos para cubrir las plantillas, olvida, discrimina, ofende e incumple los compromisos electorales de Rodríguez Zapatero con más de 2.000 profesionales de las FF.AA (Oficiales de Complemento y Tropa y Marinería profesional) actualmente en la cola del INEM, apartados del Ejército -con una mano delante y otra detrás- por el increíble delito de haber cumplido 12 años de servicio -o haber cumplido la provecta edad de 35 años- en aplicación retroactiva de una ley injusta, promulgada en la primera legislatura del PP. Pese a las promesas socialistas de paralizar los despidos y reintegrar a los injustamente despedidos, nada ha cambiado. Para eso no se modifica la Ley 17/99. Se estima en 22.000 los soldados españoles que serán despedidos por el ministerio de Defensa en los próximos cuatro años.

Por el contrario, es en la "política" partidista donde ha centrado Bono su desvergonzada actuación ministerial. Su ataque permanente a Aznar, como indecente corolario de un silogismo perverso que adjudica al ex presidente la responsabilidad de la matanza terrorista del 11-M por ordenar la presencia de nuestras tropas en Iraq. O la abyecta instrumentalización política del desgraciado accidente del Yakolev 42 en Turquía, cargando sobre la cúpula militar las responsabilidades de unos hechos que, en última instancia, corresponden en exclusiva al poder político. Y de paso lanzar cortinas de humo sobre la comisión del 11-M, aprovechando la coyuntura para poner firmes a los militares -extendida afición entre algunos políticos- y sustituir de forma precipitada e ignominiosa la cúpula militar -que disciplinadamente había afrontado la presencia militar en Iraq- reemplazándola por otra tríada de talante más pacífico y zapateril, con el JEMAD, Félix Sanz Roldán, a la cabeza.

Con ocasión de la Fiesta Nacional y el desfile de las FF.AA Bono ha vuelto a las andadas. Ha politizado unos actos que deberían haber suscitado el mayor consenso, creando estériles polémicas. Ha impedido el desfile de las tropas norteamericanas que desde el año 2001 intervenían como homenaje del pueblo español al norteamericano, tras los trágicos atentados del 11-S. Las mismas que siguen en Torrejón, Rota o Morón y que comparten fatigas con las nuestras en Afganistán. Una ofensa gratuita para mostrar nuestra "independencia" del proclamado amigo y aliado americano que lastrará, aun más, las relaciones con los EE.UU.

En absurda compensación, han participado en el desfile ex combatientes de la División Azul, que apoyó a la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial, y de la División Lecrerc, que heroicamente liberó París después, eso sí, de la victoria de los norteamericanos. Como guinda de despropósitos, Bono ha buceado en el texto de la secular oración del acto de Homenaje a los Caídos, y aunque según parece tampoco es obra de Aznar, lo ha modificado con el argumento de que el nuevo texto contribuye más "a la paz y la concordia de todos los españoles que las estrofas iniciales, que no juzgo". Son las otras guerras de Bono.


[Ver publicación en COLUMNISTAS - PERIODISTA DIGITAL]
[Ver publicación en EL DIARIO VASCO]
[Ver publicación en EL VIGÍA - MADRID PRESS]
[Ver publicación en EL RISCO DE LA NAVA]
[Ver publicación en EL UNIVERSO DE MADRID]
[Ver publicación en ESTRELLA DIGITAL]

NOTICIAS RELACIONADAS:
(25/10/2004) [Ni un canalla más]
(15/10/2004) [El embajador de EE.UU George L. Argyros explica su ausencia del desfile]
(15/10/2004) [Argyros no fue al desfile por el desplante de Zapatero a la bandera EE.UU]
(11/10/2004) [Bono, ministro de Defensa]
(11/10/2004) [Bono modifica el acto de Homenaje a los Caídos]
(30/01/2003) [Moción de homenaje a la Guardia Civil y a las víctimas del terrorismo]
(25/07/2002) [Moción de felicitación al Gobierno por la actuación en la crisis de Perejil]
(23/07/2002) [Las Fuerzas Armadas]
(27/09/2001) [Moción de condena de los atentados terroristas del 11-S]

[Inicio]



(EL CORTIJO DIGITAL, 11 de octubre de 2004)
(MADRID PRESS, 11 de octubre de 2004)
(LA RAZÓN, 13 de octubre de 2004)
(PERIODISTA DIGITAL, 13 de octubre de 2004)


Bono ministro de Defensa

(*) ANTONIO CABRERA


Es muy cierto que para ser ministro no es necesario ser profesional de la cosa. El ministro de Industria no necesita haber trabajado en la mina. Ni el de Agricultura y Pesca precisa, ineludiblemente, conocer los secretos de las artes de la pesca con palangre, o saber podar olivos. Pero si a los ministros, además de adornarles las innumerables virtudes del oficio de político –honradez, inteligencia, sentido común, previsión o prudencia-, les acompaña algún conocimiento de la cosa específica de su cartera ministerial, pues tanto mejor.

Por el contrario, hay casos en los que resulta muy recomendable la cercanía profesional de los ministros a sus carteras ministeriales. No parecería muy adecuado que el bagaje profesional del ministro de Justicia fuera el de la cirugía maxilofacial, o que el de Sanidad tuviera la dignísima especialidad de abogado laboralista, como Felipe González, pongamos por caso. Lo razonable, y afortunadamente hay numerosos ejemplos, es que el ministro de Justicia, si no es jurista, que al menos sea titulado en Derecho y que el de Sanidad, sea médico.

Por ejemplo el ministro del Interior, Alonso, antes de ser nombrado ministro, era juez en ejercicio. Y a todo el mundo le ha parecido de perlas. Sin embargo en el caso del ministerio de Defensa el criterio parece ser justamente el contrario. Cualquiera antes que un militar. Otro complejo de la progresía oficial frente a las FF.AA, residuo intolerable de la desconfianza, y del absoluto desconocimiento, de los políticos hacia nuestros Ejércitos. Y así pasa lo que pasa. Bono ministro de Defensa.


[Ver publicación en LA RAZÓN]
[Ver publicación en COLUMNISTAS - PERIODISTA DIGITAL]
[Ver publicación en EL VIGÍA - MADRID PRESS]

NOTICIAS RELACIONADAS:
(25/10/2004) [Ni un canalla más]
(15/10/2004) [Las otras guerras de Bono]
(15/10/2004) [El embajador de EE.UU George L. Argyros explica su ausencia del desfile]
(15/10/2004) [Argyros no fue al desfile por el desplante de Zapatero a la bandera EE.UU]
(11/10/2004) [Bono modifica el acto de Homenaje a los Caídos]
(30/01/2003) [Moción de homenaje a la Guardia Civil y a las víctimas del terrorismo]
(25/07/2002) [Moción de felicitación al Gobierno por la actuación en la crisis de Perejil]
(23/07/2002) [Las Fuerzas Armadas]
(27/09/2001) [Moción de condena de los atentados terroristas del 11-S]

[Inicio]



EDITORIAL

Escándalo urbanístico en el noroeste de la Comunidad de Madrid
(Las apropiaciones de «La Berzosa»)



Uno de los mayores escándalos urbanísticos de la Comunidad de Madrid, por cuanto supone de conculcación del bien común y su impunidad, tiene lugar desde hace 30 años en la urbanización "La Berzosa", núcleo residencial del municipio de Hoyo de Manzanares, en la sierra noroeste de la Comunidad, donde más de trescientos propietarios han "ampliado" sus chalets por el contundente procedimiento de apropiarse de los terrenos colindantes, calificados como zonas verdes de uso y dominio público y pertenecientes al Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares.

Durante todo ese tiempo, ninguno de los Gobiernos de la Comunidad madrileña, desde el socialista Joaquín Leguina a la popular Esperanza Aguirre, pasando por Ruiz Gallardón, han movido un dedo para resolver el gravísimo asunto de las "apropiaciones indebidas" en La Berzosa, a pesar de que entre los más de 1300 propietarios de la urbanización se cuentan -o se han contado- conocidas personalidades del Gobierno, la política, las finanzas, la judicatura y hasta de los medios de comunicación. El primer presidente de la Comunidad de Madrid, Joaquín Leguina, el ex ministro de Sanidad con el PP, Romay Beccaría, el ex director del CESID, Javier Calderón, la locutora Paloma Ferre o el conocido “hombre del tiempo”, Juan Antonio Maldonado son, o han sido, vecinos de La Berzosa.

Tampoco durante 25 años de Gobiernos locales democráticos, con alcaldes de todo signo, independientes, populares y socialistas como Fernando Esteban, el actual alcalde, -que gobierna en coalición con la agrupación electoral HST (Hoyo Somos Todos) e Izquierda Unida-, han resuelto un solo expediente contra los infractores, ni han puesto tan graves hechos en conocimiento del Gobierno autonómico, ni de los Tribunales de Justicia.

Finalmente, ante la desidia general, una vecina -hace más de cuatro años (marzo de 2000)- se armó valor y de razones y personalmente denunció los hechos ante Emilio Valerio, fiscal de Medio Ambiente del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad de Madrid. Desde entonces, la denuncia duerme el sueño de los justos. Todavía no ha servido para que el Alto Tribunal -tan diligente en otros casos-, se pronuncie, ni mucho menos para que tome cartas sobre el asunto y obligue a los presuntos delincuentes a restituir lo "indebidamente apropiado", imponiendo las sanciones penales o administrativas que correspondan a los autores de la rapiña.

Con la perspectiva de la aprobación del nuevo PGOU -Plan General de Ordenación Urbana- del municipio, y la urgencia y la gravedad de los hechos, al Gobierno municipal no se le ha ocurrido otra cosa mejor que insistir en el error y recrear la "comisión de investigación" que con tan nulos resultados se constituyó la pasada legislatura con representantes de los diferentes grupos políticos municipales para "regularizar" -por su cuenta y riesgo- las ocupaciones. Ante el estupor de los vecinos, Fernando Esteban ha propuesto como imaginativa solución de las apropiaciones la venta, a precio de mercado se supone, de los terrenos robados a quienes se los apropiaron, imponiéndoles, eso sí, "una fuerte sanción".

Tan fantástica solución "reguladora", que ya se contempló en la pasada legislatura, además de descabellada y absurda -aún no está en venta el Parque Regional-, sentaría un inquietante precedente legal y supondría una flagrante violación de la Ley y de la Constitución, cuyo artículo 45 ampara los derechos de terceros a usar del medioambiente y obliga a los poderes públicos a su defensa y conservación. La mayoría de los vecinos de La Berzosa -honrados y cumplidores de la Ley- están indignados. Esperemos que la Justicia, por fin, actúe.

Para conocimiento público, esta información se irá actualizando periódicamente y permanecerá en portada de EL CORTIJO DIGITAL indefinidamente.

«Ampliar información...»


[Inicio]



(EL CORTIJO DIGITAL, 10 de octubre de 2004)

Un poquito de viagra

(*) ANTONIO CABRERA


Vivimos en la era de la ciencia y la tecnología. La velocidad, la informática y las telecomunicaciones condicionan nuestra vida. La medicina, apoyada en la ciencia, avanza al ritmo vertiginoso que le impone la tecnología y hasta de la clonación humana ya solo nos separa una frágil barrera ética, que el tiempo acabará por derribar. Todo aparenta estar a nuestro alcance y nada, por difícil que parezca, resulta inalcanzable. ¡Por fin estamos en los albores de un mundo feliz!.

Sin embargo, para nuestra desgracia, esto es solo un espejismo. Sin hablar de la miseria, la enfermedad y el sufrimiento de millones de seres humanos -víctimas del desamparo, la hambruna o la injusticia-, si fuéramos capaces de pararnos un minuto y regalarnos una mirada introspectiva o hacia quienes nos rodean, veríamos que nuestra realidad más próxima también es muy distinta. Que nuestro microcosmos bulle en mil problemas ajenos al orden establecido. Y que nuestras ilusiones y sentimientos más recónditos no encuentran consuelo en esta sociedad del bienestar y el consumo, del metal y los espejos, mientras miles de discípulos del Gran Hermano, indiferentes, nos observan.

Mecanicismo y agnosticismo. Nada nuevo. Tanto tienes tanto vales, que dice el refrán. La escala de valores, principios morales y éticos que todo sujeto social racional -persona humana-, debería tener, han saltado por los aires, o simplemente se ignoran. Nos debatimos, tampoco es nuevo, entre la absurda dualidad de la abundancia material y la miseria espiritual. La religión, abandonada en unos tiempos en que somos sordos como tapias ante lo que no queremos oír -y mucho menos si el mensaje trasmite algún tipo de compromiso-, no cumple con su función preventiva de las enfermedades del alma. Las drogas y demás paraísos artificiales tampoco curan corazones rotos. Solo aturden y abotargan.

¿Qué hacer entonces? Puesto que somos incapaces de encontrar otras soluciones más humanas, tendremos que recurrir otra vez a la ciencia, ungüento mágico para todos nuestros males. O sea, que necesitamos urgentemente encontrar una viagra para el alma. ¿Se imaginan lo que supondría su descubrimiento?, ¿la potencia moral y el estímulo, la alegría y la felicidad que nos proporcionaría? Para evitar indeseables efectos secundarios, como podrían ser el PAC (Promiscuidad Afectiva Compulsiva), o quizás el síndrome del SCD (Sentimental Collective Disorder) -desmadre sentimental generalizado-, la píldora se dispensaría únicamente bajo prescripción facultativa, siendo el médico el encargado de fijar las dosis terapéuticas.

Pero bajo supervisión médica, como la penicilina, ¡cuántas disfunciones afectivas, de pareja -o familiares y sociales-, se evitarían! Y quién sabe si hasta alguna guerra, aunque solo fuera doméstica. Sería una revolución, como en su época lo fueron la penicilina y las sulfamidas. ¡Qué felicidad! Se acabarían los malos rollos, la maldad, la soledad y el desamor. A los primeros síntomas, bastaría con ir al médico... y que nos recetara un poquito de “viagra”.


[Inicio]



(EL CORTIJO DIGITAL, 1 de octubre de 2004)

Otro viernes santo socialista

(*) ANTONIO CABRERA


Otro viernes de dolores. Hoy Fernández de la Vega, vicepresidenta primera del Gobierno, tal vez acompañada por el ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, anunciará, urbi et orbe en la habitual rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que el Gobierno del presidente Rodríguez ha dado luz verde al anteproyecto de ley para que las parejas del mismo sexo puedan contraer matrimonio. Además, con esta iniciativa -sin duda histórica- el Ejecutivo socialista pondrá fin a la secular marginación que han sufrido homosexuales y lesbianas en sus derechos y se hará realidad su legítimo anhelo de formar una familia. Por fin, gracias a ZP y al PSOE, las parejas homosexuales tendrán reconocido, por partida doble, su derecho a ser padres y madres. Discriminación positiva que diría Juanfer, ministro de Justicia.

Aunque esta iniciativa cercena el derecho de los niños a tener un padre y una madre, ésto no comportará ninguna carencia en el desarrollo psicológico y en la educación de los niños adoptados por homosexuales. Lo ha dicho Rodríguez Zapatero, infalible desde su trono socialista. Como muestra de la solidez de su argumentación -y del rigor de su pensamiento-, ZP ha hecho pública una referencia sorprendente. Su decisión en relación con la adopción por parejas homosexuales se ha basado, sentenció, en los resultados de un sesudo estudio encargado por el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, cuando todavía era presidente de la Comunidad. Estupor general. Pena que el PP no hubiera encargado a nuestro ínclito alcalde la gestión de la catástrofe del Prestige o el diseño del PHN (Plan Hidrológico Nacional. ¡Cuántos conflictos les hubiera evitado Gallardón a sus compañeros de partido!

La Justicia no trata igualmente situaciones desiguales. Por encima de criterios antropológicos o jurídicos a favor del verdadero matrimonio, el de un hombre y una mujer, como reconoce nuestra Constitución en su artículo 32.1; por encima del amor, la religión, el sexo o la convivencia, hay un hecho diferencial que define absolutamente al verdadero matrimonio: la posibilidad de engendrar vida, y con ella, los conceptos de paternidad, maternidad y fraternidad. La síntesis de la familia como núcleo social.

Por eso la sociedad reconoce a la pareja humana (hombre y mujer) sus esenciales funciones sociales de procreación, educación y cuidado de los hijos. Y recompensa su dedicación, y su decisiva contribución al bien común -los niños son el principal activo de cualquier sociedad humana-, con los derechos asignados a la institución matrimonial y familiar. Por eso a las personas del mismo sexo no les asiste ningún derecho a contraer matrimonio. El Estado no puede reconocer un derecho inexistente sin actuar de modo arbitrario y sin dañar gravemente al bien común. Por eso, esta decisión del Ejecutivo es un planteamiento exclusivamente político, sujeto a intereses electorales y de partido, y a las presiones de los influyentes lobbys gays que controlan los medios de comunicación audiovisual, en su mayoría "rosas". Y en cierta medida, también a los propios partidos, con dirigentes políticos que han proclamado su condición homosexual.

De todos modos, sólo si el PP colabora con este anteproyecto de ley podrá sacarlo adelante ZP y sus socios de Gobierno. Otra cosa es que se disperse el voto popular en el Congreso y Senado como consecuencia de su errática política de indefiniciones, falta de solidez en los principios y guiños al electorado “progresista” en detrimento, como siempre, de la derecha sociológica, su electorado más fiel, y sin embargo, peor tratado. O que el voto popular en el Parlamento obedezca a los criterios políticamente correctos que emerjan como anaranjadas conclusiones de su XV Congreso y dilapiden los 10 millones de votos que obtuvieron hace seis meses. Dentro de unos días lo veremos.


NOTICIAS RELACIONADAS:
(01/10/2004) [Asalto al poder judicial]
(29/09/2004) [Una herradura en los guantes de ZP]
(25/09/2004) [El Gobierno cambia las reglas para controlar la Justicia]
(25/09/2004) [El Gobierno cambia las reglas del CGPJ y el PP bloqueará las instituciones]
(21/06/2004) [Periodistas peligrosos]
(31/05/2004) [El entierro de Montesquieu]
(26/04/2004) [¿Se acabó la politización en RTVE?]

[Inicio]



(ABC, 1 de octubre de 2004)

El asalto judicial

Por Carlos HERRERA


Este angelical y delicioso Gobierno de seres humanos bendecidos por el progresismo que sólo hace que velar por el bien de los españoles está a punto de promover, junto con sus cómplices parlamentarios incapaces de levantarles la voz y dispuestos a trincar lo que sea en la pedrea, el asalto perfecto al poder judicial.

El mismo partido que elevó a la categoría de magistrado a Fernando Ledesma siendo éste ministro de Justicia es el que pide ahora mayorías favorables para la elección de los principales jueces españoles. El mismo partido que llevó a lo más alto de la judicatura a una secretaria judicial como María Teresa Fernández de la Vega utilizando todos los vericuetos posibles es el que pide ahora mayorías favorables para la elección de lo que he escrito antes. El mismo, que no otro.

María Teresa, que es una exquisita y encantadora dama, educada, trabajadora y responsable, jamás llegó a dictar una sentencia después de ser elevada a la categoría de magistrado por los mismos examinadores a los que ella gobernaba desde su vocalía judicial. Al poco entró en política de la mano de Belloch, como sabemos, y alcanzó recientemente el cargo nada despreciable de vicepresidenta del Gobierno, cosa que quienes la admiramos celebramos absolutamente.

Pero, ante todo esto, algunos escépticos nos planteamos varias cuestiones: ¿promovería este Gobierno una medida semejante en el caso de tener mayoría en el consejo de los jueces? Qué pregunta más tonta; por supuesto que sí: a ellos -y ellas- tan sólo les ocupa un extraordinario fervor democrático fuera de toda duda. Otra: ¿promoverá este Gobierno la misma medida en aquellas organizaciones en las que ya controle la toma de decisiones? Vaya la mañana que tiene usted, amigo: evidentemente sí, todo está pendiente de ajustes de calendario y tal y tal.

Al Gobierno de Rodríguez le ha cabreado solemnemente que el mentado Fernando Ledesma -que como magistrado será un talento, pero que como ministro es perfectamente olvidable- no fuera designado presidente de la Sala III del Supremo. Al mismo Gobierno le ha cabreado con la misma solemnidad que Guillem Vidal no renueve como presidente del TSJ de Cataluña a pesar de que, usualmente, ningún máximo responsable de ese tribunal permanezca en el cargo más de dos mandatos, diez años, los que lleva el hombre.

Al Gobierno en cuestión le sulfura sobremanera que toda la Sala II -que es la que se interesa por los procesos relativos a los políticos pillados «in fraganti»- vaya a ser renovada sin poder colocar a los suyos en atención al reparto de mayorías en el Consejo -es decir, que Bacigalupo no podría repetir la «limpia» de responsabilidades que practicó con los imputados del caso Filesa, que de 45 lo dejó en 15, Galeote excluido, por supuesto-.

Al Gobierno y su talante le molestó en exceso que, en virtud de elementales principios de igualdad, le afearan la Ley de Violencia de Género que tan ufanamente confeccionó: consideró el Supremo que todo estaba muy bien menos aquello que hacía referencia a las diferentes varas de medir en función del sexo de quien cometiera la falta. Inmediatamente apareció el habitual coro polifónico de los políticamente correctos mesándose los cabellos y, tras ellos, la promesa de actuación quirúrgica en el CGPJ.

Con tanto cabreo, este grupo de entusiastas demócratas dialogantes ha dispuesto cambiar las reglas del juego para que nadie le tosa desde el ámbito judicial. Y, si nada lo impide, lo va a conseguir. Aunque escuchando ayer a Rodríguez justificar el matrimonio homosexual, más de un malvado se preguntaba cómo se va a aplicar esa ley contra los malos tratos cuando éstos se den en una pareja del mismo sexo. Menudencias, en cualquier caso.

El talante es el talante y si hace falta cortar cabezas se cortan. A ver qué nos hemos creído.


NOTICIAS RELACIONADAS:
(27/09/2004) [Una herradura en los guantes de ZP]
(25/09/2004) [El Gobierno cambia las reglas para controlar la Justicia]
(25/09/2004) [El Gobierno cambia las reglas del CGPJ y el PP bloqueará las instituciones]
(21/06/2004) [Periodistas peligrosos]
(31/05/2004) [El entierro de Montesquieu]
(26/04/2004) [¿Se acabó la politización en RTVE?]

[Inicio]